martes, 2 de diciembre de 2008

Club de colegio frente a club no escolar


Hoy voy a poneros una prueba.

Tenéis que leer el texto y responder las preguntas.

Paso a escribir el enunciado.

Dos hermanos juegan en equipos de categorías distintas de un mismo club.
Jacobo es, supuestamente, de los jugadores que más destaca. Manfredo es, posiblemente, el peor valorado de todos.
Jacobo se lesiona y tiene que estar tres semanas sin jugar. Pero el entrenador decide que tiene que jugar sin haber terminado su periodo de recuperación (es ¿imprescindible?).
Manfredo, no solo no juega el amistoso contra el equipo de jugadores un año menor durante la semana; el partido del sábado, de los doce jugadores, es el único que no juega ni un minuto.

Ahora vienen las preguntas.

- El club de los equipos de Manfredo y Jacobo ¿pertenece a un colegio o a una entidad no docente?
- ¿Qué rasgos deben diferenciar, a vuestro entender, los equipos de un colegio de otros que no lo son (federados o no)?
- ¿Cuales son las ventajas e inconvenientes de uno y otro?
- Poneros en la piel de cada uno de los dos hermanos y describir vuestro sentimientos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Completemos el cuadro hipotético que has pintado, con dos pinceladas que yo añadiría:

1ª Tanto Jacobo como Manfredo son NIÑOS.

2ª Manfredo es el que mejor entrena de su equipo y tiene una ilusión que no pierde pese a los agravios.

Ante todo eso, la actitud de los entrenadores de Jacobo y Manfredo sería impropia tanto de un club como de un colegio. Estaría mal en un club, pero en un colegio (¿deporte escolar?) sería muy dura de digerir.

Lo que me lleva a preguntarme:

¿existe algún tipo de transmisión a los entrenadores del proyecto y fines del club?

¿presume ese club de inculcar valores mediante el deporte o, por el contrario, de inculcar un espíritu ganador y primar el "ganar a cualquier precio"?

¿hay congruencia entre ese ideario y los comportamientos en la práctica?

¿controla el club el trabajo -en todos los sentidos- de los entrenadores que les representan?

¿están los entrenadores suficientemente cualificados para desarrollar funciones formativas con niños?

¿tiene el entrenador de Manfredo un mínimo de capacidad de empatía con sus jugadores? (en este caso con el propio Manfredo).

A la vista de los antecedentes que planteas como hipótesis, parece que hay una enfermedad, aluminosis, por ejemplo, en los cimientos del sistema que usa ese club (perdón por la cursilada). ¿Tendrá tratamiento?

¡¡¡Ánimo Manfredo!!!

manuca dijo...

Estimados amigos:
Os voy a contar una historia real,que viví en mi juventud.
Yo era ( de joven )un chico que estudiaba en un colegio de curas al uso en el Madrid de la época ( años 60/70 )Muy activo, con mucha pasión por el deporte ( participaba en todos los que se ponían a tiro atletismo, baloncesto,etc.)No me perdía un entrenamiento aunque lloviera y ademas disfrutaba en cada uno de ellos.
Para ser honesto os diré que no era de los lideres del equipo, no me tocaba jugar mucho ( en aquellos días el entrenador era quien dirigia al equipo y a quienes jugaban, no la federación con sus normas de cuartos para todos )
No me importaba, yo seguia entrenando cada día, incluso acudía a los entrenamientos voluntarios y me mosqueaba si se suspendía algún entrenamiento o partido por la lluvia. participaba activamente en cada actividad del equipo, desde las cañas post (los mejores momentos), pero era el primero que se ponía a limpiar la pista para que mis compañeros pudieran jugar, a sabiendas de yo seguramente no tendría muchos minutos, ESTABA COMPROMETIDO CON MI EQUIPO.
Llego un año maravilloso 1974, después de haber quedado varias veces campeones de Madrid, fuimos al Campeonato de España y ese año lo ganamos. Yo jugue minutos (pocos) en la temporada. Durante la fase regular jugaba en todos los partidos para dar descanso a mis compañeros. En el Campeonato de España, jugue, pocos minutos, pero todos los partidos, salvo la final.
¿Porqué? Yo tenía un encargo para ese partido, era de una gran responsabilidad.He de deciros que termine muy satisfecho de aquel día, cumplí la instrucción de mi entrenador a la perfección, y quedamos campeones de España.
Ah, se me olvidaba, os contaré la misión que mi entranador me encargó para ese día: MANUEL NO PUEDE FALTAR AGUA EN TODO EL PARTIDO. No faltó ni una gota. Cuando rerminó el partido, yo recogí mi medalla, había estado sufriendo con mis compañeros muchos años, era parte del equipo, pensé, estos sin agua no habrían podido ser campeones. FUE EL DIA MAS FELIZ DE MI VIDA.
Sigo siendolo pues trasmitiendo a mis hijos mis creencias creo que no me equivoco y que ellos sean capaces de sentirse tan feliz como me senti yo ese año, hace rentable el sacrificio.
El hombre,bajo mi modesto entender es más feliz cuanto más confia en sus decisiones.
Me ratifico, he sido y soy EL HOMBRE MAS FELIZ DEL MUNDO, la lastima es que no haya jugado mucho, pero no se puede tener todo en esta vida. Lo importante es disfrutar con lo que se tiene.

DISCULPAS POR ANTICIPADO DE UN ELEMENTO SIEMPRE DISCORDANTE.

besos para todos

Manuel Carrasco

manuca dijo...

Estimados compañeros:
Voy a contaros una historia real que viví en mi juventud.
Yo estudiaba en un Colegio del Madrid de la época(1960/70)con muca dedicación por el mundo del deporte.
Era un niño que disfrutaba con cualquier clase de deporte que le propusieran(practicaba baloncesto y atletismo) con mucha dedicación, no me perdía ni un entrenamiento y me mosqueaba si llovia(no existian pabellones)y no podiamos jugar.
Yo no era de los niños lideres de su equipo, jugaba con un equipo un año mayor y vaya equipazo teniamos, fue una gran generación en mi Colegio.
Llegó un año muy importante en mi vida 1974, despues de varios años siendo campeones de Madrid, jugamos el Campeonato de España y lo ganamos.
Yo no jugaba mucho tiempo en los partidos (entonces no habia sextos para todos, era el entrenador quien decidia y no la Federación) durante la fase regular siempre que salia era para dar descanso a mis compañeros, en la fase final del Campeonato de España, jugue unos minutos de todos los partidos excepto en la final. Mi entrenador me había reservado un trabajo fundamental que esperaba que llevara a mi equipo a ser campeones.
Cumplí el trabajo a la perfección, cuando terminó el partido recogi mi medalla junto a mis compañeros y fui felicitado como el resto de mi equipo. FUI EL TIO MAS FELIZ DEL MUNDO. Ah y lo sigo siendo, no se me olvidará jamas, aunque las cuente como un abuelo.
Tener este sentimiento me hace disfrutar todavia mucho más pues es precisamente el que les paso a mis hijos y ellos me hacen más feliz que mis experiencias vividas durante ese año.
Ah se me olvidaba, lo que mi entrenador me encargó para la final fue:MANUEL, NO PUEDE FALTAR AGUA EN EL BANQUILLO, te juro que no faltó una gota.
Para mi las personas disfrutan si pueden disfrutar de las decisiones que han tomado.
Quiero para mis hijos lo mismo, que disfruten con lo que hagan no con su peso en las historias.
Y este año, VAMOS A GANAR, por cierto ya teneis voluntario para llevar el agua, contar con mi experiencia.

DISFRUTAR, aunque sea de llevar agua

besos

Ultraman

Luis Mª Morante dijo...

Han cambiado mucho la vida en treinta años.
Pero centrándonos en el ámbito deportivo, la propia estructura de los clubes a los que pertenecen los equipos, ha cambiado.
En aquellos días, si no me falla la memoria (como suele), tan solo existían dos que no fueran colegios: Estudiantes y R. Madrid, y éste, temo, no tenía categorías inferiores.
En Mini, SIEMPRE ha existido la norma de jugar al menos un cuarto. ¿Por qué?
Yo no recuerdo a nadie que entonces jugara a la consola, ni se atontara con el Disney Channel, ni realizaba actividad alguna fuera del colegio que no fuera el deporte.
Hoy hay mucha más oferta. Y no me voy a extender al respecto, pero si queremos que nuestros hijos (y los ajenos) no abandonen esta actividad, tendremos que poner los medios. ¿Como?.
Por cierto, hasta el ejército tiene problemas para reclutar Boinas Verdes (ardor guerrero).

Anónimo dijo...

Hago una propuesta en relación con el equipo de Jacobo:

Tenemos dos años por delante de minibasquet. Ahí no hay problea con el tiempo de juego (todos jugarán un mínimo de 2 sextos por partido y ojalá fueran 3 sextos mínimo cada niño).

¿Cabe que estudiemos decidir democráticamente entre nosotros, padres de las criaturas, el pedirle a los entrenadores de cadetes que mantengan esa norma aunque la Federación no obligue a ello?

Si entre todos decidimos que sí, se podría intentar convencer a los entrenadores futuros. Si sale que no, aceptamos que habrá chavales que se quedarán sin jugar y las consecuencias que eso acarree. Creo que el fenomenal entusiamo de Manolo no lo compartirán muchos de los chavales, pero a lo mejor me equivoco ...

En cualquier caso eso habría que discutirlo más adelante, pues hasta que acabe la temporada 2009-2010 los tiempos de juego están blindados.

En cuanto al equipo de Manfredo, ya cadete y damnificado por la política deportiva de su entrenador, ya comentada por Luisito, creo que habría que hacer ver al entrenador cómo se siente el chaval. A ver si tiene un mínimo de capacidad de empatía, que lo dudo por cómo actúa. Me ofrezco para hacerlo, o podemos ver si otros medios darían mejor resultado (estoy pensando en hablar con otros entrenadores del Colegio más sensatos a los que todos conocemos y ver si el diálogo entre iguales puede dar fruto).

PD. Manolo, nunca hubo mejor aguador que tú en toda la historia del Colegio. El 20 brindaremos por ello con el mismo entusiasmo con el que vives este juego.